Durante los meses de mucho calor para el sur de Europa sugerimos el contraste de Europa del Noreste, Rusia.
La Federación Rusa se extiende a través de la mayor parte del norte del supercontinente Eurasia por lo que existen una gran variedad de paisajes y climas. La mayor parte del paisaje consiste en llanuras enormes, tanto en la parte europea como en la parte asiática que son ampliamente conocidas como Siberia. Estas llanuras son predominantemente estepa al sur y arbolado denso al norte, con la tundra a lo largo de la costa del norte. Se encuentran cadenas montañosas a lo largo de las fronteras del sur, como el Cáucaso y el Altái, y en la parte este, como la Cordillera Verjoyansk o los volcanes sobre Kamchatka. Dentro de la vasta y enorme extensión de su territorio cuenta con la mayor reserva de agua dulce contenida en el lago Baikal, el mayor lago del mundo. En la parte central se encuentran los Montes Urales que son la división principal entre Europa y Asia.
Rusia puede dividirse en tres vastas regiones geográficas: la Rusia europea, que abarca el territorio que se extiende al oeste de los montes Urales; Siberia, que desde los Urales se prolonga hasta casi el océano Pacífico; y el Extremo Oriente (o Rusia oriental), que engloba la parte más suroriental del país y la franja costera del Pacífico.
Normalmente, Rusia se asocia con dos grandes capitales como Moscú y San Petersburgo que son el foco de la gran mayoría de turistas ya que son las de más fácil acceso, y donde sugerimos que centre su viaje ya que con ellas podrá hacerse una idea de la cálida hospitalidad de los rusos y de su extraordinario patrimonio arquitectónico, religioso y literario así como de su intensa vida cultural, con múltiples festivales de música y teatro durante todo el año. Pero existen otros lugares como por ejemplo: Kazan, Irkutz o Volgogrado que recomendamos que también vayan.
Desde Madrid hay vuelos diarios a Moscú y dos semanales a San Petersburgo, y ambas ciudades están conectadas tanto por avión como por tren.
En Moscú es visita obligada el famoso Kremlin centro de la capital, este conjunto arquitectónico majestuoso corona la cima de la colina Borovitski. Las resplandecientes cúpulas de las iglesias y catedrales, las elegantes siluetas de los palacios de piedra blanca y las imponentes murallas almenadas con sus torres puntiagudas ofrecen una imagen del esplendor y la grandeza de Rusia. Además deberá visitar la Plaza Roja, los barrios Kitai Gorod, el barrio de la Lubianka y el barrio del Arbat, antiguo barrio de artistas y poetas.
Arquitectos franceses, alemanes e italianos colaboraron con colegas rusos de gran talento para producir “uno de los núcleos urbanos más espléndidos y armoniosos de Europa”, San Petersburgo. No se puede dejar de ver el famoso museo del Ermitage, y sus barrios colindantes, El Museo Ruso, y Los museos Pushkin y Dostoievski. Y como no en el núcleo de la antigua ciudad La fortaleza de San Pedro y San Pablo, con su catedral.